VineScout: un robot con visión artificial y monitorización vía satélite de los viñedos para finales de 2019

Facilitar a los viticultores europeos la gestión de los viñedos aprovechando todo el potencial que la robótica y la inteligencia artificial ofrece al sector. Este es el objetivo fundamental de VineScout, un proyecto europeo liderado por la Universitat Politècnica de València y en el que participan también la Universidad de La Rioja; Wall-Ye y Sundance Multiprocessor Technology como empresas tecnológicas; y Symington Vinhos, una de las bodegas de mayor prestigio de Oporto.

El gran desafío al que se enfrenta VineScout es cruzar el puente entre un prototipo funcional y una solución comercial en menos de 3 años. Esto significa –aseguran los responsables del proyecto- que el paso exponencial de TRL 6 a TRL 9 se debe lograr a fines de 2019. A lo largo de este viaje de tres años tenemos que lidiar con varios problemas de confiabilidad derivados de dejar una máquina autónoma durante varias horas en campos abiertos bajo condiciones ambientales adversas, donde la electrónica y las computadoras pueden sufrir, y obstáculos inesperados -incluida la gente- son propensos a aparecer . Los terrenos todoterreno tendrán que ser atravesados ​​ágilmente por vehículos cuyo precio minorista debe competir con la maquinaria agrícola, lo que implica presupuestos que permanecen lejos de otras plataformas terrestres para terrenos similares construidos por el ejército o la exploración espacial.

Este proyecto toma el relevo de VineRobot, en el que también participaron tanto la UPV como la Universidad de La Rioja y la empresa francesa Wall-Ye. En el marco de dicho proyecto, los investigadores desarrollaron un avanzado prototipo de robot vitícola; el objetivo ahora es mejorar su movilidad y su sistema de monitorización -incluyendo nuevos parámetros de mayor interés para la gestión de viñedos europeos- para, finalmente, llevarlo al mercado y comercializarlo.

Durante los últimos 30 años, ingenieros tenaces han estado creando prototipos robóticos para aliviar las dificultades físicas y mentales de la producción de alimentos. Estos prototipos, a pesar de ser una hazaña notable para la tecnología disponible de la época, desafortunadamente terminaron en los estantes de los laboratorios de investigación cuando los proyectos terminaron y los estudiantes se graduaron. La enorme brecha entre los candidatos al doctorado y los usuarios reales del campo nunca se superó.

Con el objetivo de diseñar soluciones útiles desde las necesidades básicas de campo hasta la tecnología disponible, y no al revés, cada año nos reunimos con los productores en viñedos reales donde los prototipos robóticos son explicados por el equipo del proyecto y manejados por futuros usuarios finales que plantearán retos operativos in vivoy mediante cuestionarios escritos. Los Agronomy Days, el último de los cuales se celebró el pasado 29 de agosto de 2018, son esenciales para el éxito del proyecto VineScout, por lo que pondremos especial cuidado en su desarrollo a lo largo del proyecto.

Según señala Francisco Rovira, director del Laboratorio de Robótica Agrícola de la UPV y coordinador del proyecto, en la página oficial del proyecto, VineScout ofrecerá una “herramienta de gestión vitícola sin precedentes”, ya que el robot permitirá la toma masiva de datos por parte de viticultores independientes que no necesitarán adquirir información de empresas externas de servicios, no siempre accesibles física o económicamente.

“El mayor impacto del proyecto reside en el diseño de un robot que pueda comercializarse para trabajar en el campo, funcione con energía eléctrica y pueda ser utilizado por un viticultor convencional sin necesidad de formación especializada. En cuanto a tecnología específica se va a robustecer la fiabilidad de la navegación, se pretende reforzar la captación de energía por paneles solares, y se van a definir con mayor detalle y precisión los parámetros a medir siguiendo las indicaciones del usuario final del consorcio, en este caso Symington Vinhos”, destaca Francisco Rovira.

Además de la coordinación del proyecto, el Laboratorio de Robótica Agrícola de la UPV se encargará de la construcción de mapas agronómicos digitales, así como de la integración mecánico-electrónica y la preparación del software para un uso comercial del robot.

VineScout pretende también contribuir a atraer a los jóvenes agricultores a las zonas rurales, “crucial para la sostenibilidad del sector ya que la población agrícola actual está cerca de la edad de jubilación”.

Según explica Francisco Rovira, a pesar de los altos índices de desempleo en España, vemos cómo los campos se están abandonando. “Si podemos disminuir la dureza del trabajo y mejorar la gestión para obtener mayores beneficios, es posible que aumente el interés por la producción agraria. Si a eso añadimos el atractivo que ofrecen las nuevas tecnologías, en especial la robótica que es en la actualidad una economía creciente, se podría producir un “renacimiento rural” que es una de las líneas de trabajo marcadas por la UE”, destaca el coordinador de VineScout.

UN ROBOT PARA MANEJAR EL VIÑEDO EN 2019

ViNESCOUT. UNA APUESTA EUROPEA QUE LIDERA LA UNIVERSIDAD DE VALENCIA. El objetivo es un robot con visión artificial y monitorización vía satélite de los viñedos para finales de 2019. Se trata de facilitar a los viticultores europeos la gestión de los viñedos aprovechando todo el potencial que la robótica y la inteligencia artificial ofrece al sector. Un proyecto europeo liderado por la Universitat Politècnica de València y en el que participan también la Universidad de La Rioja; Wall-Ye y Sundance Multiprocessor Technology como empresas tecnológicas; y Symington Vinhos, una de las bodegas de mayor prestigio de Oporto.DI QUE TE GUSTA NUESTRA PÁGINA TIERRAS CONGRESOS#tierrascongresosvisita nuestra página www.laagriculturadigital.com

Publicada por Tierras Congresos en Martes, 18 de septiembre de 2018

El agricultor y los técnicos de campo se encuentran “abrumados” por la oferta tecnológica que llega al sector

 

Resumen del Congreso Internacional de Agricultura de Precisión (Montreal, Quebec, Canadá 2018

Del 24 al 27 de junio de 2018 ha tenido lugar la 14ª ‘International Conference on Precision Agriculture’, organizada por la Sociedad Internacional de Agricultura de Precisión (www.ispag.org). El congreso bianual se ha celebrado en esta ocasión en la ciudad canadiense de Montreal, en Quebec. Este evento es un referente a nivel mundial en agricultura de precisión (AP). En esta edición se ha destacado la importancia de la investigación y sus aplicaciones en AP, y se han mostrado tecnologías emergentes que ponen el foco en el manejo inteligente de los datos.

Ha contado con 250 presentaciones orales, 30 ponencias de empresas y 20 presentaciones plenarias. De las plenarias cabe destacar la ponencia de Chris Paterson (https://www.linkedin.com/in/chris-paterson-2053955/), director de Bayer CropScience Digital Farming Initiative (Xarvio.com) que ha profundizado en la transformación que se está produciendo en el sector agrario norteamericano y mundial, a la hora de incorporar las TIC a la agricultura (Figura 1). En este sentido, ha mencionado como clave la colaboración entre compañías que tengan complementariedades para poder gestionar de manera eficiente el amplio espectro de tecnologías actualmente presentes en las explotaciones agrícolas. Son muchas las tecnologías sobre la mesa, sensores inalámbricos, imágenes satelitales, receptores GNSS e inteligencia artificial entre otros, y el agricultor y los técnicos de campo se encuentran “abrumados”.

En el número 266 de la revista TIERRAS-AGRICULTURA se recoge un resumen amplio de este congreso

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BIOviti: monitorizar el viñedo para aprovechar la biodiversidad como herramienta de competitividad vitivinícola

Las herramientas digitales que permiten la gestión de un gran número de datos pueden convertirse en aliadas importantes para preservar la biodiversidad y para convertirla en factor de competitividad para algunos productos como el viñedo y el vino.

La Unió de Llauradors coordina el grupo operativo Bioviti, del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que pretende utilizar la biodiversidad como herramienta de competitividad para los viticultores.
El objetivo de este grupo operativo es “favorecer la biodiversidad en la producción de vino desde una doble perspectiva, la medioambiental para la recuperación del ecosistema en general y, la económica, para reducir el uso de fitosanitarios y dotar de valor añadido a la comercialización de estos vinos”, según un comunicado de La Unió.
La organización está subvencionada por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente con fondos provenientes de FEADER y dentro del Programa Nacional de Desarrollo Rural. El presupuesto destinado al este proyecto innovador asciende a 40.000 euros.
Bioviti está coordinado por La Unió de Llauradors y tiene como socios a otras entidades como la Asociación Galega de Cooperativas Agroalimentarias (Agaca), la DO Vinos Utiel-Requena, Fundación Global Nature, la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL) y el Instituto Tecnológico de Galicia.
El objetivo de esta asociación es “que todos los socios trabajen conjuntamente” en un proyecto donde “se pretenden identificar las prácticas más idóneas para la mejora en las explotaciones de viñedos utilizando la biodiversidad como servicio ecosistémico”.
Además, el proyecto va a contemplar la realización, control, monitoreo y seguimiento de prácticas que favorecen la biodiversidad, por ejemplo, las cubiertas vegetales, los setos y otras infraestructuras ecológicas o la agrodiversidad.
Según las fuentes, los principales resultados del grupo operativo así como los materiales formativos generados se van a publicar en una web que se está construyendo a tal efecto, con ayuda de varios componentes del grupo que tienen experiencia en gestión de la biodiversidad.
Otros de los resultados de la puesta en marcha del plan final de Bioviti va a ser la creación de material formativo dirigido a viticultores y bodegas y planes de medidas políticas y de reglamentos dirigidos a Administraciones Públicas y Denominaciones de Origen para que lo puedan implementar en sus políticas.